ene 23

En lo que podría parecer el primer paso para generalizar los libros de textos en formato digital alrededor del mundo — si todos los editores se ponen de acuerdo, y se extienden a múltiples formatos — Apple lanzaba el 19 de enero su nueva version de iBooks, la plataforma de lectura electrónica para dispositivos iOS, que ahora cuenta también con libros de texto dentro de su catálogo. Tres días después, según Global Equities Research, firma especializada en análisis de mercado, los económicos libros de enseñanza disponibles desde la plataforma de Apple han alcanzado ya las 350,000 descargas. La cifra, si bien parece humilde en comparación con el mercado tradicional, supone un gran avance, y es un claro signo del éxito del ecosistema que la firma de Cupertino ha creado, y que evoluciona con el paso del tiempo.

Los libros de texto de iBooks 2, por el momento limitados a Estados Unidos, se comercializan a precios nunca superiores a los $14.99, que supone una rebaja bastante considerable con respecto a sus homólogos en papel, y desde su lanzamiento cuentan con el apoyo de las grandes editoras americanas, como McGraw Hill, Mifflin Harcourt o Pearson, lo que les da una ventaja de partida a la hora de asentarse como formato predilecto, siempre contando con que el porcentaje de estudiantes que puedan poseer un iPad de uso particular no es suficiente para hacer una comparación de igual a igual. Los libros digitales, incluso más completos que los tradicionales gracias al uso de galerías de imágenes, vídeos y elementos interactivos, tienen unos costes de producción un 80% más económicos según Global Equities Research, lo que permite que su precio sea tan bajo con un margen de beneficio muy similar, y ayuda a que se puedan extender en un futuro próximo.

Incluso si planteamos la compra de una tablet de Apple junto a los libros de texto de un único año académico, es muy posible que el monto total siga siendo inferior optando por el ecosistema electrónico, quedando cubiertos para años sucesivos en los que solo habría que abonar el importe de los libros, lo que repercutirá sin duda en la proliferación de iBooks 2, al menos en los Estados Unidos. Solo nos queda esperar a que la iniciativa se extienda a otras regiones como España y América Latina, y la idea cale en la mente cada vez un poco menos prehistórica de las editoras, generalizándose no solo en la plataforma de libros electrónicos de Apple, sino del mismo modo a través de las principales cadenas de distribución de libros digitales, con unos precios más económicos en los imprescindibles libros de texto que cualquier estudiante puede necesitar durante la mayor parte de su formación.

Fuente: Gizmologia

 



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