abr 29

Sin embargo, algunas como Apple, creadores del genial iPad, no están exentas de sufrir demandas por parte de ciudadanos de a pie. Hoy recopilamos siete de las más ridículas que pueden encontrarse en los archivos.

• Una anciana de 83 años de edad chocó contra el impoluto cristal de la fachada de una Apple Store. Aunque no se hizo mucho daño, su abogado demandó a Apple para que la indemnizase con un millón de dólares, alegando que los diseños tan modernos ponían en peligro a los transeúntes.

• Apple fue demandada por Frank M. Fazio porque, según él, el anuncio de Siri era falso y engañoso. Tras hacerse con un iPhone 4S, comprobó como el asistente virtual erraba al interpretar sus preguntas, y cuando lo entendía, solía responder de forma equivocada.

• El Advertising Standards Authority del Reino Unido, una comisión que dice hasta dónde pueden llegar los anunciantes, le dió la razón a Apple en este caso. Resulta que un usuario aseguraba que el iPhone 4 (9,3 mm) era más grueso que el Galaxy SII (8,71 mm de media). No cayó en la cuenta de que en su parte más ancha, el teléfono de Samsung mide 9,91 mm de grosor.

• Gregory McKenna, un residente de Beverly Hills, demandó a varias grandes empresas porque se sentía vigilado. Según él, tras sincronizar su iPod, comenzaron a aparecer amenazas como“Te voy a matar” en su reproductor de música. El demandante sugería que se trataba de mensajes que le dejaba la Mafia en colaboración con Apple.

• La empresa de Cupertino zanjó de forma amistosa una lucha legal con el astrónomo Carl Sagan. Por lo visto, el científico se enteró de que los ingenieros de Apple utilizaban su nombre para referirse internamente a uno de los primeros modelos de Mac. Tras algunos cambios de nombres un tanto hirientes, la disputa se resolvió.

• Un par de fotógrafos demandaron a Apple porque la empresa afirmaba que sus MacBook podían mostrar “millones de colores en pantalla”. Según ellos, sólo se trataba de un truco de hardware para que el ojo humano interpretase las combinaciones de píxeles rojo, verde y azul de forma que sintetizaran un color concreto. Esta se resolvió extrajudicialmente.

• Jonathan Lee Riches, de la prisión federal de Carolina del Sur, demandó a Apple porque (¡atención!) un empleado había intentado abusar de él utilizando su iPhone 4S. Al parecer, el funcionario de prisiones le había asegurado que era amigo del mismísimo Steve Jobs, para darle credibilidad a sus amenazas. Poco después se retiró la

acusación, pues el demandanteadmitió que todo había sido un sueño.



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