feb 24

No es el primer amplificador casero que vemos para el iPhone, pero tengo la impresión de que tampoco será el último. En esta ocasión el turno es para el gran olvidado del cuarto de baño para más de uno, y es que le acabamos de encontrar utilidad al rollo de papel higiénico que se acaba.

ideado por Samuel Campos, todo es cuestión de coger el cartón del rollo que se nos ha acabado (no seáis tan pirados de gastar uno ahora para probarlo), aplanarlo un poquito y probar a ver si cabe en nuestro iPhone, en cuyo caso ya tenemos el amplificador hecho.
Más barato imposible, y doy fe de que más o menos funciona…



Deja una respuesta

preload preload preload